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ALBERT SANSANO,
EXPERTO EN EDUCACIÓN Y DESARROLLO INTERNACIONAL
"La
derecha europea quiere llevar la competitividad neoliberal del mundo de la
empresa a la escuela"
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Albert Sansano, durante su conferencia en
Pamplona.Foto: javier Bergasa
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Pamplona. Albert Sansano es un experto educativo
del sindicato STEE en la comunidad valenciana que ha representado la voz de
esta central públicaen foros como el de Porto Alegre. Recientemente impartió en
Pamplona una charla sobre la influencia de Europa en la educación. Su mensaje
es el de una respuesta global a una amenaza global.
Europa, hasta ahora, había sido un punto de referencia a nivel
educativo, sobre todo en cuanto a resultados. Estamos peor o mejor que el resto
de los países. Si se homologa el sistema, ¿se igualará también la inversión en
la enseñanza pública.
Para un país que salía de una dictadura y una educación de
subsistencia, es cierto que en un momento determinado Europa fue una
referencia. Mirábamos el desarrollo de las innovaciones educativas en
Inglaterra o Italia, el laicismo francés, la escuela del estado del bienestar, etc.,
y lo se ha llamado "democratización de la educación" cuando por
necesidades del desarrollo industrial en Europa se extendía la gratuidad y
obligatoriedad de la educación. Pero hoy no existe un "modelo
europeo" de educación y estamos mejor o peor según de que estemos
hablando. Más que el deseo razonable de desear igualarnos con algunos países en
la inversión en enseñanza pública, tendremos que plantearnos el luchar
conjuntamente con el resto de los europeos para hacer frente a la política
neoliberales que desde la unión europea propugnan la reducción de las
inversiones públicas en educación.
La movilidad de estudiantes y la homologación de estudios a
priori parece positiva, pero si existen sistemas educativos distintos es porque
también hay culturas y sociedades distintas. ¿Es posible conciliar ambas
realidades?
Creemos que es posible conciliar las realidades de las culturas
de los pueblos de Europa con la movilidad de los estudiantes y la homologación
de estudios. Lo que no va a ser tan sencillo, es compaginar ese espíritu con la
desregulación que se propugna desde la ERT (Mesa Redonda Europea de los
Industriales), el informe e-learning 2000 de la Comisión Europea y la reciente
directiva Bolkestein. Los intereses desreguladores y privatizadores del capital
van por caminos muy alejados del respeto a las culturas de los pueblos.
De aquellos Erasmus a las titulaciones de Bolonia ha habido un
largo trecho que casi aún no se cree. ¿Somos conscientes de la influencia que
puede tener la UE también en este nivel tan sensible de las aulas?
La armonización de la oferta de enseñanza superior que puede
traer consigo Bolonia traerá una serie de ventajas para -al menos- los
universitarios que puedan estudiar fuera de sus fronteras. Pero, es evidente
que este proceso sienta las bases de un futuro mercado en este sector
educativo. Y ello, se verá claramente si la directiva Bolkestein sigue adelante
y se permite la competencia de las universidades ("on-line" o
presenciales) creadas en los países europeos con menores garantías sociales o
de control de calidad.En algunos países latinoamericanos se han dado además
ensayos de formulas privatizadoras del mundo universitario. Ha existido incluso
el caso de una universidad que, a través de un contrato de prestación de
servicios con una especie de empresa de trabajo temporal, ha llevado a cabo la
formación, selección y control de su profesorado.La enseñanza superior está
sometida a las mismas exigencias del mercado que la enseñanza obligatoria y por
ello no debemos parcelar sus debates y luchas.
¿El espacio educativo europeo lo deben construir los ministerios
de educación o las redes de centros?
Es evidente que no compartimos una construcción educativa basada
exclusivamente en la política de los gobiernos, de sus ministerios de educación.
Quienes apostamos por superar el espacio de la democracia representativa con
fórmulas de democracia participativa apostamos por la necesidad de armonizar
dichas políticas. Construir las redes de centros es fundamental. Armonizar las
políticas también.
¿Por qué hasta ahora el Estado español, al menos en la época
final del PP, ha tratado de centralizar al máximo los contenidos educativos por
abajo, mientras que por arriba se apoya la globalización de Europa?
La política que intentaba desarrollar el PP desde Madrid, y que
siguen impulsando los gobiernos autonómicos donde gobierna el PP no se separa
ni un milímetro de las propuestas neoliberales europeas. Es decir, la
desregulación de los sistemas, la diversificación y las propuestas de
descentralización general, son siempre acompañadas de una fuerte centralización
sobre los contenidos. El Proyecto Atlante de Navarra es un claro ejemplo de
esta política.
Con la apuesta por el mercado como eje, qué se difumina en los
proyectos educativos y qué se potencia.
Las recomendaciones neoliberales exigen acabar con la educación
democrática y formar en torno a los nuevos valores que necesita el mercado: el
esfuerzo, la capacidad de afrontar riesgos, manejo de un idioma, etc. El viejo
concepto de "aprender a aprender" entendido como el derecho de todo
ser humano a ampliar sus horizontes culturales, quiere ser sustituido por
aquellas destrezas que una persona debe adquirir para cambiar de empleo cuantas
veces sea necesario, esos sí, estando dispuesto a formarse una y otra vez, por
su cuenta y fuera de las horas de trabajo. Flexibilidad, adaptabilidad,
empleabilidad. Ésas son las cualidades que el mercado exige que hoy sean
inculcadas a los futuros trabajadores y trabajadoras.
El equivalente educativo al neoliberalismo económico es ese
falso discurso de la calidad, de la educación como ránking en lugar de cómo
instrumento de cohesión social ¿Qué dice la Constitución Europea sobre esto?
Como en otros de los apartados sociales de la Constitución, la
letra bonita del discurso constitucional entra en profunda contradicción con
las políticas de sus gobiernos y las directivas comunitarias. Es difícil
entender una educación como instrumento de cohesión social si se aplican las
recomendaciones de los informes que anteriormente he citado (ERT, E-learning
2000, directiva Bolkestein).
En los últimos años se está denunciando por algunos sindicatos
que la enseñanza se está supeditando a los dictados del mercado. ¿Es eso
cierto? ¿Qué riesgos conlleva este proceso?
En efecto, algunos sindicatos se están dejando llevar por los
dictados neoliberales cuando abandonan principios como el cuerpo único de
enseñantes y fomentan la jerarquización a través de sexenios de formación, o
disfrazando la carrera docente a través de estatutos del profesorado. De la
renuncia a la gestión democrática y su sustitución por la meritocrácia para
puestos de dirección, tal como exige el modelo empresarial, a convertirse en
empresas de formación (de docentes o de formación profesional para el empleo)
hay un breve paso que lleva a la transformación de los sindicatos en una
empresa mas.
¿Quién ha marcado las directrices de la nueva política educativa
que Europa está aplicando?
A partir de los años noventa, la Unión Europea empezó a aplicar
en todas sus políticas relativas a la educación las directrices emanadas de un
grupo de presión, la European Round Table of Industrialists (ERT), integrado
por un puñado de dirigentes de las más importantes empresas europeas, y que en
su grupo de trabajo sobre educación avanzaban la idea de que la economía
europea debe hacer frente a un formidable cambio para adaptarse a las
exigencias de la mundialización y a los desafíos que marca una nueva economía
basada en el conocimiento. La idea general que se transmite a los diversos
organismos internacionales es que la fórmula para acabar con la crisis
económica es eliminar las estructuras educativas que provenían de la época de
la masificación y que lo que se necesitan son iniciativas educativas
diversificadas y diferenciadas, instituciones adaptables, ágiles y que compitan
entre sí. La OCDE recoge al pié de la letra tales recomendaciones, hasta el
punto que en ocasiones faltaba el entrecomillado de alguno de sus documentos.
La OCDE plantea una readecuación de los objetivos educativos,
ajustándolos a una liberalización de la enseñanza, ¿qué consecuencias puede
tener para al actual sistema educativo?
La primera de ellas es someter a la educación al
ritmo del mundo industrial y tecnológico que no se caracteriza especialmente
por su estabilidad. Pero es que por otra parte y debido a la sustitución del
papel de transmisión de saberes por el de adquisición de competencias
tecnológicas, por ejemplo, constituye una grave amenaza para el acceso de todas
las persona a unos mínimos de cultura. Es decir, la liberalización de la
enseñanza contribuiría a un desarrollo cada vez mas desigual que a reducir las
diferencias sociales.